4. Si fuera fácil, todos lo harían.

¿De qué estás orgulloso? ¿Qué has logrado que te ha hecho sentirte bien contigo mismo? A veces no le damos valor a las cosas pequeñas, pero todos tenemos algo del cual estar orgullosos.

Haber bajado de peso, haber conseguido ese aumento, haber acabado ese videojuego, haber aprendido algún idioma, haber hablado con la mujer guapa u hombre galán del bar, hasta haber lavado los platos después de comer (todos saben la flojera que da hacerlo), todos estos pueden ser objetos de orgullo.


"estamos orgullosos cuando hacemos algo que nos exige ser mejores para poder lograrlo"

Y déjame preguntarte algo, ¿fue fácil de lograr? ¿Fue fácil haber bajado de peso? ¿Fue fácil haber empezado ese negocio? ¿Alguna vez has estado orgulloso de haber logrado algo fácil?


Yo creo que no… porque no estamos orgullosos de haberle ganado 15-1 al equipo más malo de la liga. Lo estamos cuando le ganamos 1-0 a Alemania en el mundial. No estamos orgullosos de haber corrido 10 minutos en una caminadora. Lo estamos al haber corrido un maratón o una carrera de 10 km cuando vamos comenzando. Lo estamos cuando salimos de nuestra zona de confort y hacemos algo incomodo, algo que nos exige ser mejores para poder lograrlo.


"no se trata de llegar a la olla de oro al final del arcoíris, se trata de la persona en la que se convierten al hacerlo"

Lo estamos porque fueron difíciles. Porque sabemos que hay pocas personas que se atrevieron a hacerlo. Porque reconocemos todo el sacrificio que hicimos, los miedos que enfrentamos y el dolor que sostuvimos.

Mark Manson, autor del libro “The subtle art of not giving a f**k” o “El sutil arte de que todo te importe una mierda”, reflexiona sobre este punto. El autor argumenta que lo que determina el éxito en la vida de las personas no es la pregunta “¿qué disfruto hacer?” sino “¿que dolor estoy dispuesto a sostener?”


Todos quieren el cuerpo perfecto, pero buscan evitar el dolor del ejercicio y el comer adecuadamente todo el tiempo.


Todos quieren famosos en Instagram, pero quieren evitar el dolor de producir contenido todos los días.


"Nadie quiere escuchar por lo que tuvieron que pasar"

Todos dicen que quieren ser emprendedores, y más ahora que esta de moda, pero no serás un emprendedor exitoso a menos que aprecies el dolor de la incertidumbre, de la soledad, que veas cada fracaso como una lección y no como algo que determinará tu éxito.


Tenemos que aprender a lidiar con este dolor. Inclusive enamorarnos de el. Y la única forma de hacerlo es aprendiendo a disfrutar el proceso que forma parte de este dolor.


"El proceso exige de nosotros sacrificio, compromiso y constancia"

Se que suena como cliché, pero lo es porque es muy cierto. Lo importante no es el destino sino el proceso en si. No se trata de la meta final, sino del camino que nos lleva a este. Por eso no es fácil conseguir cualquier meta, porque es difícil disfrutar del proceso.


El proceso no tiene nada de llamativo, puede ser repetitivo y llegar a durar años. El proceso exige de nosotros sacrificio, compromiso y constancia.


No podemos hacer cinco llamadas un día y ser millonarios.


No podemos comer bien un día y bajar de peso.


"Son aquellos que marcan la historia"

Lo peor de todo, es que el proceso no nos garantiza nada. Podemos hacer las cosas bien durante años, y aún así, fracasar y no lograr el objetivo. Por esta razón, son pocos los que se atreven a siquiera iniciar. Solo nos interesa el producto final.


A nadie le interesa la historia de aquella empresa que tardo 10 años en ser exitosa. A nadie le interesa por lo que tuvo que pasar La Roca antes de volverse famoso y la estrella mejora pagada de Hollywood.


Nadie quiere escuchar por lo que tuvo que pasar.


A la gente solo le interesa lo que viene después. Lo que no entienden es que ese “después” tan solo existe a continuación a todo el sufrimiento. Tan solo existe después de todo el sacrificio y el dolor. Por eso es importante disfrutar del proceso.


"Porque siempre podemos mejorar. Siempre podemos llegar más lejos de lo que imaginamos"

Los que disfrutan del proceso, son aquellos que corren spartans y triatlones. Los que disfrutan del proceso, son aquellos que ponen empresas como Apple o Amazon. Son aquellos que marcan la historia.


Y lo hacen porque no se trataba del resultado final, se trataba de ver que tan lejos podían llegar en un proceso que nunca acaba. Porque siempre podemos mejorar. Siempre podemos llegar más lejos de lo que imaginamos.


Por eso, lo único que deseo es que aprendan a disfrutar del proceso. Sea cual sea el objetivo, deseo que aprendan a soportar ese dolor. Porque no se trata de llegar a la olla de oro al final del arcoíris, se trata de la persona en la que se convierten al hacerlo.


No, no es fácil. Pero les aseguro que vale la pena y todo ese dolor hacerlo.

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