alcohol y ejercicio


Es viernes y el cuerpo lo sabe. Nada como ir a comer o a cenar con los amigos y echar unos tragos. En ese momento, el ejercicio y la dieta se pueden ir directito a la ch… Una semana haciendo ejercicio, siguiendo la dieta al pie de la letra y trabajar en un cubículo de dos por dos hacen que esas cubas sepan a campeonato del Real Madrid, y por un instante alcanzas el estado conocido como “nirvana” por los budistas. 

A la mañana siguiente de 10 “la última y nos vamos”, amaneces hecho pedazos, y lo último que te pasa por la cabeza es ir al gimnasio o comerte esa pechuga de pollo asada. 5 tacos de achicalada y 2 cervezas bien frías se vuelven la elección predilecta solo para ver que todo el esfuerzo de la semana se vino abajo y debes empezar de ceros el lunes por la mañana.


No, no te voy a decir que dejes de tomar para siempre, hasta yo me doy mis cubitas de vez en cuando. Solo te voy a platicar acerca de los efectos que tienen y como nos perjudican en relación al ejercicio empezando por lo más leve.



diurético y la bonita cruda

Al ser un diurético, entre más alcohol tomas, más vas al baño y te deshidratas más. Esto provoca un desequilibrio de electrolitos que junto a una toxina llamada Acetaldehído da como resultado “la cruda” y la bonita sensación de que mueres a la mañana siguiente.

Efectos hormonales

Los efectos no acaban ahí. 150 gramos o 3 bebidas (calentamiento para la mayoría) reducen el nivel de testosterona, hormona que promueve el crecimiento muscular, en un 23%. Este nivel no sube a sus niveles normales hasta dentro de 36 horas. Es decir, día y medio donde se reduce la síntesis de proteína y la oxidación de leucina, también importante para hacer músculo.

Hola antojos

Solo moderadas cantidades de alcohol también inhiben la hormona leptina, responsable de hacerte sentir lleno y controlar tu metabolismo. Así que suerte combatiendo esos antojos por comida al día siguiente.


Hola grasa...

Esas cubitas también afectan la forma en que metabolizas la energía. Normalmente, tu cuerpo usa glucosa y grasa a través de la glicólisis y oxidación respectivamente como fuente de energía.

Una vez que consumes alcohol, tu cuerpo deja de consumir estas dos fuentes como energía y usa el alcohol en su lugar. El alcohol tiene 7 calorías aproximadamente por gramo las cuales tu cuerpo descompone y convierte a acetaldehído, luego a ácido acético y finalmente a acetil-CoA como fuente de energía. Por lo tanto, todo lo que consumes mientras tu cuerpo usa el alcohol como energía, se convierte en grasa.

Adios Gains

Los efectos no acaban ahí. Después de tomar, si te quedas dormido más rápido, pero la etapa de sueño profundo se ve interrumpida y reducida. Durante esta etapa, muchos mecanismos de síntesis y recuperación muscular se llevan a cabo, es decir, no duermes bien, por lo tanto, no creces muscularmente.

Probablemente me odien en este momento, pero ahí les dejo algunos de los efectos que tiene el alcohol en relación al ejercicio. Así que a la siguiente que vayas a salir con los cuates, recuerda todo lo que el alcohol puede hacer por ti y tus metas. Decide si quieres hacer músculo, quemar grasa o echar esas cubitas (probablemente ganen las cubas). 



Así que, ¡salud! y adiós a esos cuádriceps. 

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