"Bien" es tu peor enemigo.

Actualizado: 11 de abr de 2019

Escuché un podcast en la mañana. Ed Mylett, el anfitrión de éste, regresó a su antiguo equipo de béisbol para dar una plática motivacional a los jugadores recién reclutados. Si alguna vez han visto su Instagram, se darán cuenta que es una persona exitosa, al menos, lo es en lo que se refiere a la parte económica y familiar.

No se trata de hablarles bien de Ed, pero hubo algo que dijo que me llamó muchísimo la atención, y me parece que todos somos presa de esto en algún momento de nuestras vidas, y es la diferencia entre ser promedio y ser fenomenal.


Habló acerca de las pocas cosas de las cuales se arrepentía en su vida. Y recientemente, había estado teniendo pesadillas acerca de una de ellas.


Se arrepentía de no haber aprovechado al máximo su estancia en ese equipo de béisbol.


De no haber dado todo en cada momento, en cada entrenamiento, y en cada partido.


De haberse conformado con estar “bien” y no haber buscado estar excelente, ser fenomenal.


Se arrepentía de verse al espejo después de tantos años y saber que pudo haber hecho más al respecto, saber que tenía un mayor potencial del que explotó al conformarse con estar “bien”.


¿Cuántas veces dejamos ir grandes oportunidades por estar “bien”? ¿Cuántas veces hemos dejado de obtener resultados extraordinarios por no hacer un poquito más de esfuerzo, por no haber trabajado solo un poco más? ¿Cuántas veces te has visto al espejo sabiendo que pudiste haber hecho más de lo que hiciste?



No sé tú, pero yo estoy cansado.


Estoy cansado de que las cosas estén “bien” y no extraordinarias.


Cansado de ver cómo en ocasiones la vida me pasa por delante sin hacer algo al respecto.


De conocer todo el potencial que tengo y no explotarlo en su totalidad quedándome en la zona de confort.


Estoy cansado de verme al espejo al final del día y saber que pude haber hecho más de lo que hice.


Porque “bien” es el enemigo de excelente. “Bien” es tan solo una excusa más para ser mediocre.


En ocasiones, justificamos nuestro propio desempeño al compararnos con los demás. Al estar mejor que unos cuantos, decidimos que es lo suficientemente bueno, que es suficiente para estar contentos. Este tipo de mentalidad tan solo es una barrera para permanecer cómodos sin hacer nada al respecto, un pretexto más que nos mantiene exactamente en el mismo lugar.


No sé si todos llegan a este punto, pero yo quiero una vida extraordinaria, no una vida donde solo esté “bien”.


No es fácil. Resultados extraordinarios requieren acciones extraordinarias. Para hacerlo, debes elevar tus estándares, esperar más de ti mismo de lo que esperan todos los demás. Debes exigirte más de lo que los demás creen posible. Solo de está manera, harás lo que los demás no, y cuando realizas lo que los demás no se atreven, consigues resultados que nadie más obtiene.


“bien” es el enemigo de excelente. “Bien” es tan solo una excusa más para ser mediocre.

Al terminar de leer esto, quiero que te veas frente al espejo y veas todas las áreas de tu vida que has descuidado. Quiero que veas cómo al haber postergado tus sueños, te has fallado a ti mismo. Quiero que veas si te has conformado con estar “bien”, pero podrías estar excelente, podrías ser extraordinario.


Estamos a un mes de terminar el año. No esperes a que termine para hacer algo al respecto. No existe un momento perfecto para realizar algo, solo existe el hacer cada momento perfecto para hacerlo. Empieza ya, empieza hoy.


Una sentadilla, 10 páginas de un libro, un párrafo escrito, no importa que tan pequeño sea el inicio, lo importante es hacerlo.


Tienes grandeza dentro de ti.


No te conformes con estar “bien”.


No te conformes con ganarle a unos cuantos.


El precio del arrepentimiento es demasiado alto.

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