El Ignorante.


No, no es el nombre de una canción más de Ozuna y compañía (parece ser que ya nadie produce música mas que ellos). El ignorante soy yo y lo eres tú. Por favor no se ofendan, déjenme llegar a donde quiero.


Todos tenemos características que nos disgustan. No siempre es fácil aceptarlo. Nunca lo es cuando creemos que es una característica negativa o simplemente mal vista por el resto de la sociedad. Pero como todas las características y rasgos humanos, dependen del contexto en el que están para determinar si son negativas o no.


Nuestros peores atributos pueden ser fortalezas si son usadas en el contexto adecuado

Por ejemplo, ser necio es mal visto por la sociedad. Alguien que defiende sus ideas a pesar de la evidencia en contra no suele ser bien vista. Insistir en posturas equivocadas suele ser un rasgo negativo de algunas personas.


Pero ¿qué tal si la ponemos en el contexto correcto? ¿qué tal si ser necio representa el no darse por vencido y seguir adelante a pesar de toda la adversidad?


Nos encanta escuchar historias de personas que no se dieron por vencidos a pesar de que todos les dijeron que no iba a funcionar, pero en esos casos no lo vemos como necedad, lo vemos como perseverancia.


El mayor atributo que puede tener alguien es saberse ignorante

O ¿qué tal si te dijera que tu hijo tendrá un torso muy grande, piernas cortas, y manos y pies más grandes de lo normal? No suena nada bien, ¿no? Para la sociedad, estas características suenan como algo negativo.


Pero para un coach de natación, estas características son exactamente lo que esta buscando.


Estas características fueron un gran determinante para lo exitosa que fue la carrera de Michael Phelps, sin quitarle mérito a todo su esfuerzo y sacrificio, claro.


Eric Barker, autor del libro “Barking up the Wrong Tree”, menciona como en el ejercito israelí necesitaban reclutas que tuvieran la capacidad de ver fotos satelitales y pudieran distinguir cambios que pudieran representar alguna amenaza. Necesitaban personas que pudieran ver la misma imagen durante horas sin aburrirse ni perder la concentración. Y encontraron a dichos reclutas en un lugar inimaginable.

Reclutaron a personas con autismo. A pesar de no tener las mismas capacidades de interacción social que otras personas, las personas con autismo destacan por su capacidad visual. Y han demostrado ser un activo muy valioso para su nación.


Algo generalmente visto como malo fue bueno al ubicarlo en el lugar correcto.


Como estos, hay muchos ejemplos donde rasgos generalmente negativos se vuelven positivos cuando aprendemos a explotarlos de la manera correcta. Nuestros peores atributos pueden ser fortalezas si son usados en el contexto adecuado, y lo mismo sucede con el ser ignorante.


El termino ignorante se refiere a aquellas personas que carecen de conocimiento. Y puede ser usado ofensivamente para describir a alguien como tonto por su falta de educación. Por lo tanto, es mal visto el ser considerado ignorante.


En el momento en que crees que lo sabes todo, es el momento en el que pierdes

Pero ¿qué tal si lo ponemos en el contexto correcto? Las cosas cambian y lo que era una debilidad se puede volver nuestra mayor fortaleza.


Cuando no conocemos algo no sabemos que esperar y, por lo tanto, no hay limites. Lo que los demás creen que ya son reglas establecidas no aplican para alguien ignorante porque desconoce sobre el tema, desconoce lo que es posible y lo que no.


La ignorancia en tal contexto se vuelve un activo para aquel que la posee. Aquel que la posee puede intentar cosas nuevas, cosas que nadie jamás ha intentado.


Siempre habrá algo que aprender, siempre habrá como mejorar

Ser ignorantes se vuelve una oportunidad.


Ser ignorantes es potencial ilimitado y un mundo lleno de posibilidades.


Ser ignorantes es reconocer que te falta mucho por aprender, pero sin los limites que los “maestros” dan por hecho.


Ser ignorantes significa tener mucho espacio para crecer como persona.


No te tienes que avergonzar ante este hecho. Es más, deberías estar orgulloso de poderlo reconocer.


Deberías estar orgulloso de serlo.


No hay nada más peligroso que el creer que ya lo sabemos todo. Pensar que ya lo sabes y dominas, es lo mismo que dejar de crecer. Es lo mismo que estancarse en el mismo lugar sin lograr avanzar.


En el momento en que crees que lo sabes todo, es el momento en el que pierdes.


No hay nada más peligroso que el creer que ya lo sabemos todo


Pregúntenle a empresas como Blockbuster, que tuvieron la oportunidad de comprar Netflix, pero “sabían” que la gente disfrutaba y prefería ir hasta las tiendas para poder rentar un DVD.


O a jugadores de fútbol como Mario Balotelli, todo el potencial para ser de los mejores del mundo, pero con una soberbia inmensa que no le permitió crecer como persona y como jugador.


El mayor atributo que puede tener alguien es saberse ignorante.


Saber que hay mucho que aprender.


Saber que hay mucho que mejorar.


Saber que no importa el obstáculo, habrá forma de cultivar el conocimiento y descifrar el camino.


Blockbuster, “sabía” que la gente disfrutaba y prefería ir hasta las tiendas


Vivimos en una época donde tenemos todo el conocimiento a unos cuantos clics de distancia. Solo falta el saberse ignorantes para poder explotarlo. Solo falta usar este “rasgo negativo” y convertirlo en nuestro mejor aliado.


Siempre habrá algo que aprender, siempre habrá como mejorar, y el primer paso es aceptar que somos ignorantes.



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