Solo un Uber.

Tu Uber ha llegado, apareció el mensaje en el celular. Un Vento negro con asientas de tela, el Uber por excelencia, estaba esperándome en la entrada.

Un conductor joven me recibió con una sonrisa, una botella de agua (yo también estaba sumamente sorprendido, ya ni uno lo hace), y preguntándome que si la ruta del Waze estaba bien.


Me dio todos los consejos y todas las herramientas que utilizan las grandes empresas con mayor experiencia

Hablamos de lo mismo que se habla con todos, como cuanto llevan ahí y que les parece cuando a alguien se le ocurre pedir Uber Pool. Después de que se le bajo el encabronamiento por lo de Uber pool, salió algo diferente, una lección importante que vale la pena tener en cuenta y recordar todos los días.


Al momento de subirme al Uber, habíamos abierto un pequeño local de comida en Perisur, y si alguna vez han hecho algo así, saben que el mayor problema es contratar a la gente que opera el negocio día a día. No recuerdo como comenzamos a hablar sobre ello, pero sabía más sobre el tema que cualquier otra persona con la que hubiera estado.


Me dio todos los consejos y todas las herramientas que utilizan las grandes empresas con mayor experiencia. No solo de como manejarlos, sino también, estrategias para disminuir la rotación del personal.


todo lo que has aprendido, te hacen totalmente distinto a los demás

No les vengo a decir si funciono todo lo que me dijo o a darles consejos acerca de cómo manejar algún local. Ni tampoco he de aconsejarles que hablen con sus Ubers, la verdad me da igual si lo hacen o no, aunque tengan mucho que ganar si lo hacen.


La lección de todo esto es el darnos cuenta de que se puede aprender de todos, así es, de TODOS. Y más importante aún, SE DEBE aprender de todos.


Cada uno de nosotros es único. Nunca en la historia o en el futuro de la humanidad habrá alguien como tú. Podrían hacer un clon genéticamente idéntico a ti y no seria como tú. Físicamente si, pero todo lo que has vivido, todo lo que has aprendido, te hacen totalmente distinto a los demás.


Se sorprenderían de las grandes historias que tienen las personas


Cada experiencia.


Cada momento.


Cada risa.


Cada vez que has sufrido


Cada lagrima que has derramado hacen de ti y de cada uno de nosotros a alguien único e irrepetible.


se puede aprender de todos

No, no te debes de sentir especial, el mal de los millennial según un sinfín de personas en internet. Solo debes darte cuenta de la oportunidad frente a ti. Desde el director ejecutivo de la empresa más picuda hasta las personas de limpieza de la misma, saben algo que tú no.


En ocasiones, incluyéndome a mi, tratamos a ciertas personas como si no tuvieran nada de valor que ofrecernos por el simple hecho de donde trabajan, como se ven o la edad que tengan. No nos damos cuenta de lo mucho que perdemos al hacer esto.


Las más grandes lecciones de la vida me las he llevado de la gente que menos espero. No solo de gestión empresarial (gracias a mi Uber), sino verdaderas lecciones de vida.


Lecciones que te hacen sonreír y despertar cada mañana apreciando lo afortunados que somos de estar aquí. Esta me la lleve de Susana, la señora que cobraba el estacionamiento del centro comercial con la sonrisa más hermosa que se pueden imaginar.


Lecciones que te hacen notar como le damos demasiada importancia a cosas que no valen la pena y no tomamos en cuenta las cosas que si. Esta me la lleve de Estelita, la señora que trabaja en el GNC que me recibe todos los días como si me conociera de toda la vida.


Nunca saben cuando les darán un curso de recursos humanos de camino a la Fuente de Cibeles

Lecciones que te hacen ver que cada persona tiene una historia que contar y podemos sacar algo de cada una de ellas. 


No todas son de lo mismo. Hay grandes empresarios en el gimnasio de los cuales me he llevado lecciones para implementar en algún negocio. Hay un abogado del cual aprendí que casarse es la peor inversión (es broma). Para el no, pero le costo 3 divorcios aprenderlo.


Las más grandes lecciones de la vida me las he llevado de la gente que menos espero


Se sorprenderían lo mucho que pueden aprender si están dispuestos a estar abiertos. Se sorprenderían de las grandes historias que tienen las personas. 


No se cierren a los demás.


No pierdan la oportunidad de aprender algo nuevo cada día.


Nunca saben cuando les darán un curso de recursos humanos de camino a la Fuente de Cibeles.

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